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Bebidas, ¿sueño o pesadilla?

Alimentación, Blog / Publicado

Las bebidas son parte fundamental de una buena alimentación y muchas veces olvidas que pueden contribuir a conservar tu figura o, por el contrario, impedir que mantengas el mismo peso. Éstas son alimentos, en estado líquido, que te proporcionan nutrientes importantes para tu cuerpo, además te dan energía para realizar las actividades diarias.

A la hora de cambiar tu estilo de vida y adoptar uno más saludable, es de suma importancia que tengas en mente los aportes calóricos que te suministra lo que bebes. En general las bebidas ofrecen principalmente agua, sin embargo, algunas también contienen azúcares, alcohol, vitaminas, minerales y hasta grasas como las hechas a base de leche.

Por lo anterior, si estás controlando tu dieta con el objetivo de adelgazar o mantener tu peso, debes proveerte de bebidas que no te brinden demasiadas calorías, que no se deriven de azúcares simples que aportan 4 Kcal por gramo o que provengan del alcohol que ofrece 7 Kcal por gramo. La idea no es restringirlas pero sí que seas más consciente de lo que le estás dando a tu organismo.

El agua es una gran aliada de tu figura debido a su eficacia, ya que si bien, por sí misma, no ayuda a bajar de peso, sí logra saciar el apetito calmando la ansiedad. También te ayuda a regular el tránsito intestinal, facilita el proceso de digestión, metaboliza la grasa acumulada y elimina toxinas de forma muy rápida.

Los zumos o jugos, a pesar de tener y aportar una gran cantidad de vitaminas, a la hora de saciar la sed resultan poco satisfactorios. Por ejemplo, cuando te tomas un jugo de naranja sólo consumes parte del líquido, debido a que hace falta la pulpa, por esto es más recomendable consumir la fruta entera.

Las gaseosas o refrescos contienen demasiadas cantidades de azúcar y son altamente energéticos. Generalmente la versión ‘light’ puede ser una alternativa menos dañina para tu cuerpo, pero recuerda que el hecho que sean más bajos en calorías no significa que adelgacen. Por esto, es fundamental que a la hora de tomarlos te fijes en la información nutricional de sus envases.

La cerveza, vino y los cócteles que bebes mientras estás de fiesta o en algunas reuniones tampoco son muy recomendables. Estas bebidas alcohólicas aportan calorías vacías, es decir, con muy bajo o nulo valor nutricional, por lo tanto te harán aumentar de peso. Una copa de vino tinto supone unas 100 Kcal, aproximadamente el 6% de las calorías totales que necesita tu cuerpo durante todo el día.

Cuanto tomes lácteos prefiere aquellos que sean deslactosados porque estos, a pesar de reducir la cantidad de grasa que tienen y que proporcionan a tu organismo, conservan sus valores alimenticios. Además, no olvides que te pueden aportar numerosos beneficios para el funcionamiento general de tu cuerpo.

Por su parte, el café es una bebida que no aporta calorías, el problema radica en añadirle otros elementos como el azúcar. La recomendación es que combines esta bebida con leche deslactosada y edulcorante, que reducirá la carga calórica.

Por último, recuerda que para obtener buenos resultados en el proceso de bajar medidas, siempre debes tener en cuenta que una alimentación sana es fundamental. La idea no es someterte a un estricto régimen restrictivo, sino que es verdaderamente importante empezar un proceso de aprendizaje sobre tu cuerpo y su funcionamiento.

Ten presente que estos consejos son el complemento perfecto para el método Figurella.